Asturias, tiene fama de ser muy lluviosa. Cosa muy cierta debido al clima templado atlántico que la influye. Pero nada más lejos de la realidad: no siempre llueve o está nublado. Y es que se exagera y mucho con el tema del tiempo meteorológico asturiano y en sectores como el de la hostelería y el turismo se ven incómodamente perjudicados cara a destinos españoles de Sol y playa que siempre nos venden una y otra vez en los medios de comunicación.
Lo de "paraíso natural" no es sólo un reclamo turístico, es una realidad palpable donde podemos disfrutar de hermosos paisajes y paisanajes acompañados de una rica y variada gastronomía en una atmósfera de una cultura ancestral que nos une más con la vertiente celta europea. Y eso es una de las características de la España Verde.
Desde el Hotel Rural Fuensanta intentamos ofrecer y mostrar la ENORME variedad de cosas para ver y hacer que tenemos en esta pequeña región del norte de España. Incluso podemos crear experiencias nuevas desde nuestras instalaciones como es el curso de iniciación a la astronomía (cosas extraña si atendemos a la fama de cielos nublados). Es muy cierto que no siempre podemos hacer observaciones directas al cielo por condiciones no favorables, pero si que las aprovechamos bien cuando se nos abre una ventana al firmamento y disfrutamos de baja contaminación lumínica.
Por ejemplo, para este fin de semana tenemos buenas previsiones, y qué podemos ver a SIMPLE VISTA desde el firmamento asturiano:
pues nada más y nada menos que cuatro planetas, varias constelaciones como es evidente, satélites y naves espaciales.
Y sin telescopio o prismáticos. (Aunque disponemos de medios ópticos y fotográficos para hermosas imágenes de recuerdo). Astronomía en el hotel.
Para el atardecer del sábado tenemos al oeste a Venus y Júpiter muy brillantes al oeste y la norte la estación espacial internacional en órbita por los cielos astures. Todo ello unos 20 minutos antes de las 21h.
Y lo podemos complementar durante el día con un paseo en una de las tres rutas que pasan por nuestra puerta y encontrarnos en un bosque atlántico, con arroyos de agua transparente, una fina bruma entre los árboles que ahora están desnudos en un ambiente mágico, respirando la esencia de la naturaleza de Asturias. (Ejemplo de ello las Foces del río Pendón).
En fin, disfrutar de un viaje o una escapada también es hacer algo diferente. ¿No?.